TÍTULO ORIGINAL: Beyond a Reasonable
Doubt (Más allá de la duda)
AÑO: 2009
DURACIÓN: 105 min.
DIRECTOR: Peter Hyams
GUIÓN: Peter Hyams (Remake: Douglas Morrow)
MÚSICA: David Shire
FOTOGRAFÍA: Peter Hyams
REPARTO: Michael Douglas, Amber Tamblyn, Jesse Metcalfe, Joel David Moore, David Jensen, Randal Reeder, Orlando Jones.
Crítica
Solo una pregunta para
quien lee esta reseña, ¿Hasta qué punto está dispuesto a llegar, con el fin de
alcanzar lo que desea con lo más profundo de su alma codiciosa? Esa es la
pregunta del premio gordo quizá; yo la llamo la pregunta que nadie se hace antes
de llegar al clímax de la ambición. Según la teoría lingüística y ciencia cognitiva, el
cerebro humano está apto para tres (3) funciones fundamentales: el
racionamiento, el gestor de memoria y el soporte fisiológico o la memoria
instantánea; detengámonos un poco en el primer aspecto, la racionalidad parte
de la lógica, la intuición, la utilización del lenguaje y muchos otros factores
que ubican al ser humano en un tiempo y un espacio determinados, pero cómo es
posible que el ser humano posea tantos factores útiles y no los aproveche… Sencillo, cuenta un adagio popular que “No hay crimen perfecto” y
¿por qué? Aun nos preguntamos muchos, ¿somos tan torpes los seres humanos? O
por el contrario tan astutos, tan audaces y eficaces en cuanto a desenmascarar
a otros, tal vez sea lo segundo, dejar cabos sueltos es tan natural como
respirar, desde jóvenes al llegar a deshoras a casa, comer chicle en un salón
de clases, arrojar basuras al suelo, falsificar una firma, estamos sometidos al
ojo ajeno, ser señalados resulta un problema, es claro, queremos deshacernos de
todo fisgón u ojo unidor de cabos sueltos; ¡Bingo! cuando creemos que esta
listo todo llega un alguien, a una hora, en un lugar clave, que desploma toda la
realidad del crimen y se vuelve en contra de nosotros, nos hace un señalamiento
formal y así se experimenta el por qué no se debe jugar tan cerca del fuego;
bueno, al grano les voy a contar una pequeña historia que les dejará los pelos
de punta; resulta que C.J. Nichols (Jesse Metcalfe) es un joven y ambicioso
periodista que está dispuesto a todo con tal de demostrar la falta de solidez
de las pruebas circunstanciales utilizadas por un fiscal de distrito (Michael
Douglas) que parece usar pruebas falsas; pero ahí no acaba este joven encuentra
la manera de incriminarse en la muerte de una prostituta para tenderle una
trampa al fiscal y claro que si desenmascararlo, ¿A qué precio? Solo hay una
respuesta: a tal punto de arriesgar su libertad y buen nombre. Bueno, un
estudio hecho por Noam Chomsky (Filósofo estadounidense) sobre la manipulación
mediática, plantea el poder que tienen los medios para desviar la atención de
las personas de un hecho a otro sin Salir afectados y sin que nadie tome
represalias, tal cual hacía el fiscal en la pequeña historia que les estoy
contando; pues si… Pruebas que aparecen en el último minuto, por supuesto,
siempre alguien directo a prisión y más dinero para el bolsillo del fiscal por
su excelente labor investigativa; ¿No creen que así mismo pasa en la vida?
Vamos de excusa en excusa justificando lo que hacemos y tratando de ser los
mejores, también siempre alguien por encima de nosotros y muchos otros por
debajo, esperando como aves rapaces un descuido para dejarnos completamente
inmóviles con el descubrimiento del secreto de nuestro éxito; Chomsky plantea
que los medios mantienen la atención del espectador ocupada, pero ante el hecho
de generar problemas siempre existe una solución viable y cómoda para los
medios; la estrategia bien pensada nos lleva a cometer locuras y a creer que
somos dioses como le sucedió a nuestro
protagonista, pobrecillo, por un momento tuvo en sus manos lo mejor que le pudo
pasar, pero de una manera “dolorosa y necesaria” su contrincante hizo que la
torre de cartas, puestas tan cuidadosamente se desplomara en el mismo tiempo
que tarda un carro en calcinarse. No sería prudente contar del todo la
historia, pero como les parece que también hay lugar para el amor en la vida de
un ambicioso; para su desgracia C.J. Nicols se enamora y de la asistente del
fiscal, es ese amor precisamente quien le trae la verdad a su vida, si… los cabos
sueltos que dejamos regados y a la deriva la mayoría de veces son atados por
nuestros seres queridos y adivinen qué, casi siempre éste suceso hace que nos
pongamos entre el puñal sujeto por nuestra propia mano y la pared que hemos
construido a lo largo de nuestro maravilloso plan.