jueves, 23 de mayo de 2013

Crítica: Más allá de la duda de Peter Hyams (Remake: Douglas Morrow)


TÍTULO ORIGINAL: Beyond a Reasonable Doubt   (Más allá de la duda)

AÑO:  2009  

DURACIÓN: 105 min.
       
PAÍS: EEUU

DIRECTOR: Peter Hyams       

GUIÓN: Peter Hyams (Remake: Douglas Morrow)   

MÚSICA: David Shire 
      
FOTOGRAFÍA: Peter Hyams 
     
REPARTO: Michael Douglas, Amber Tamblyn, Jesse Metcalfe, Joel David Moore, David Jensen, Randal Reeder, Orlando Jones.



Crítica


Solo una pregunta para quien lee esta reseña, ¿Hasta qué punto está dispuesto a llegar, con el fin de alcanzar lo que desea con lo más profundo de su alma codiciosa? Esa es la pregunta del premio gordo quizá; yo la llamo la pregunta que nadie se hace antes de llegar al clímax de la ambición. Según la teoría lingüística y ciencia cognitiva, el cerebro humano está apto para tres (3) funciones fundamentales: el racionamiento, el gestor de memoria y el soporte fisiológico o la memoria instantánea; detengámonos un poco en el primer aspecto, la racionalidad parte de la lógica, la intuición, la utilización del lenguaje y muchos otros factores que ubican al ser humano en un tiempo y un espacio determinados, pero cómo es posible que el ser humano posea tantos factores útiles y no los aproveche… Sencillo, cuenta un adagio popular que “No hay crimen perfecto” y ¿por qué? Aun nos preguntamos muchos, ¿somos tan torpes los seres humanos? O por el contrario tan astutos, tan audaces y eficaces en cuanto a desenmascarar a otros, tal vez sea lo segundo, dejar cabos sueltos es tan natural como respirar, desde jóvenes al llegar a deshoras a casa, comer chicle en un salón de clases, arrojar basuras al suelo, falsificar una firma, estamos sometidos al ojo ajeno, ser señalados resulta un problema, es claro, queremos deshacernos de todo fisgón u ojo unidor de cabos sueltos; ¡Bingo! cuando creemos que esta listo todo llega un alguien, a una hora, en un lugar clave, que desploma toda la realidad del crimen y se vuelve en contra de nosotros, nos hace un señalamiento formal y así se experimenta el por qué no se debe jugar tan cerca del fuego; bueno, al grano les voy a contar una pequeña historia que les dejará los pelos de punta; resulta que C.J. Nichols (Jesse Metcalfe) es un joven y ambicioso periodista que está dispuesto a todo con tal de demostrar la falta de solidez de las pruebas circunstanciales utilizadas por un fiscal de distrito (Michael Douglas) que parece usar pruebas falsas; pero ahí no acaba este joven encuentra la manera de incriminarse en la muerte de una prostituta para tenderle una trampa al fiscal y claro que si desenmascararlo, ¿A qué precio? Solo hay una respuesta: a tal punto de arriesgar su libertad y buen nombre. Bueno, un estudio hecho por Noam Chomsky (Filósofo estadounidense) sobre la manipulación mediática, plantea el poder que tienen los medios para desviar la atención de las personas de un hecho a otro sin Salir afectados y sin que nadie tome represalias, tal cual hacía el fiscal en la pequeña historia que les estoy contando; pues si… Pruebas que aparecen en el último minuto, por supuesto, siempre alguien directo a prisión y más dinero para el bolsillo del fiscal por su excelente labor investigativa; ¿No creen que así mismo pasa en la vida? Vamos de excusa en excusa justificando lo que hacemos y tratando de ser los mejores, también siempre alguien por encima de nosotros y muchos otros por debajo, esperando como aves rapaces un descuido para dejarnos completamente inmóviles con el descubrimiento del secreto de nuestro éxito; Chomsky plantea que los medios mantienen la atención del espectador ocupada, pero ante el hecho de generar problemas siempre existe una solución viable y cómoda para los medios; la estrategia bien pensada nos lleva a cometer locuras y a creer que somos dioses como le sucedió  a nuestro protagonista, pobrecillo, por un momento tuvo en sus manos lo mejor que le pudo pasar, pero de una manera “dolorosa y necesaria” su contrincante hizo que la torre de cartas, puestas tan cuidadosamente se desplomara en el mismo tiempo que tarda un carro en calcinarse. No sería prudente contar del todo la historia, pero como les parece que también hay lugar para el amor en la vida de un ambicioso; para su desgracia C.J. Nicols se enamora y de la asistente del fiscal, es ese amor precisamente quien le trae la verdad a su vida, si… los cabos sueltos que dejamos regados y a la deriva la mayoría de veces son atados por nuestros seres queridos y adivinen qué, casi siempre éste suceso hace que nos pongamos entre el puñal sujeto por nuestra propia mano y la pared que hemos construido a lo largo de nuestro maravilloso plan. 

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